Entrevistas

«Nuestro objetivo es conseguir el primer Gobierno de coalición progresista en la historia de la región»

La actual portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid y candidata a la presidencia de la Comunidad, Alejandra Jacinto (Madrid, 1989), dio el salto a la política tras una dilatada trayectoria como abogada en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Madrid. Desde la oposición, esta activista antideshaucios comprendió la gran “desafección” que la ciudadanía madrileña manifiesta por la política fruto de “casi 30 años de gobiernos del Partido Popular”. Ahora, con la vista puesta en las elecciones autonómicas del próximo 28 de mayo, Jacinto se ha propuesto la difícil tarea de encabezar, junto a Mónica García (Más Madrid) y Juan Lobato (PSOE), el primer Gobierno de coalición progresista en la historia de la región.

¿Cuál es el objetivo de Unidas Podemos con vistas a la cita electoral del próximo 28 de mayo?

El objetivo principal es conseguir el primer Gobierno de coalición progresista en la Comunidad de Madrid y, para ello, tenemos claro que nuestra fuerza política, con Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde, será la llave del cambio.

Este lunes, en la presentación de la candidatura de unidad junto a Izquierda Unida y Alianza Verde, también se hacía referencia a esa “llave para cambiar el Gobierno de la Comunidad de Madrid”. ¿A qué se refiere exactamente?

«Somos indispensables»

Significa que somos indispensables. Somos la condición de posibilidad para que se produzca esa alternativa de cambio progresista y de izquierdas en la Comunidad de Madrid. También somos la garantía de que se lleven a cabo las políticas transformadoras que necesita nuestra región. Pero esto pasa por darle un giro de 180 grados a casi 30 años de políticas del Partido Popular.

Un futuro gobierno de izquierdas, algo que no se da en la Comunidad de Madrid desde 1995, implicaría necesariamente un acuerdo entre Más Madrid, PSOE y Unidas Podemos. Entiendo que no hay reticencia alguna a sentarse a negociar con estas fuerzas independientemente de los resultados que cosechen…

Contamos con la experiencia de haber puesto en marcha el primer Gobierno de coalición progresista del Estado y la idea es replicar esa fórmula para conseguir que el Gobierno de la Comunidad de Madrid se ponga al servicio de la gente.

En el acto del lunes afirmaba también que afrontan el final de legislatura “con el optimismo de saber que son los últimos días del Gobierno soberbio de Ayuso». ¿Tan seguros están de ello?

Estoy convencida de que son los dos últimos meses del Gobierno soberbio de la señora Ayuso. Basta con salir a la calle para darse cuenta. Este fin de semana hemos visto que las movilizaciones sociales han vuelto a tomar las calles de Madrid en defensa de la educación y la Sanidad Pública. Lo hemos visto también, meses atrás, con los taxistas y los vecinos de San Fernando de Henares. A los madrileños y madrileñas les sobran los motivos para dar por censurado este Gobierno, que no ha dejado de ser un mal sueño para los ciudadanos.

No teme entonces que Unidas Podemos pierda toda representación en la Asamblea de Madrid a partir de las elecciones, tal y como apuntan algunas encuestas…

Las encuestas son solo eso, encuestas. La más importante es la del próximo 28 de mayo, la cita con las urnas. Estoy convencida de que nuestra coalición de unidad es la condición de posibilidad para que ese cambio de Gobierno del que hablaba se produzca.

La señora Ayuso y todos aquellos que se benefician de sus políticas, como el señor Florentino Pérez, estarían encantados de que no obtuviésemos representación parlamentaria, pero tengo una mala noticia que darles: no solo no va a suceder, sino que somos indispensables para la transformación social.

Y haré una reflexión más. La hipótesis de que nos quedásemos fuera demuestra, más si cabe, la utilidad de votar a nuestra fuerza política. Sin Unidas Podemos, sin Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde, no va a haber cambio de Gobierno en la Comunidad de Madrid.

¿Considera que el desgaste del Gobierno central, materializada las polémicas como la Ley Trans, la Ley del Solo Sí es Sí o la no derogación de la conocida como Ley Mordaza, podría condicionar el resultado de las elecciones en clave regional?

Lo que perciben los madrileños son precisamente las políticas que estamos haciendo desde el Gobierno de coalición. Estamos hablando de la subida del salario mínimo interprofesional, de la Ley de Familias, de políticas feministas que nos sitúan a la vanguardia, de la reforma laboral, de cómo paliar la subida en el precio de los alimentos y las hipotécas… Hablamos de políticas concretas y cotidianas que ponen freno a la voracidad económica y mejoran la vida de los madrileños. Todo esto la gente lo reconoce porque lleva el sello de Unidas Podemos.

Y no solo a nivel nacional. En la Comunidad de Madrid también gobernamos y desarrollamos políticas útiles para la gente en muchos municipios. Sin ir más lejos, el dentista municipal que se acaba de inaugurar en Getafe o el resto de remunicipalizaciones de servicios públicos que hemos puesto en marcha en Alcorcón son prueba de ello.

¿Cree que estos mismos desencuentros podrían trasladarse al ámbito regional si tras el 28 de mayo configuran un Gobierno de coalición con el resto de fuerzas progresistas?

Evidentemente debe haber voluntad de diálogo y entendimiento. La gente, no obstante, tiene que saber que existen diferencias entre las fuerzas políticas y que hay cuestiones en las que diferimos con Más Madrid y, por supuesto, con el PSOE. Por ejemplo, en materia de vivienda, nosotros apostamos por regular los precios de los alquileres. Con Más Madrid también diferimos en asuntos como la ‘Operación Chamartín’.

No puedo hablar por otras fuerzas políticas, pero sí puedo exponer nuestro proyecto político para la Comunidad de Madrid. Un proyecto que pasa por garantizar los servicios públicos y hacer políticas útiles para la gente.

¿Piensa que la líder de Más Madrid, Mónica García, debería dimitir a raíz de las últimas polémicas surgidas en torno al cobro del bono social térmico o la copropiedad de un chalé en situación irregular ubicado en Cercedilla?

«Política sin ética es politiquería»

Creo que a todos los políticos y representantes públicos se nos debe exigir ética y honestidad, independientemente de cuál sea su partido o su filiación poítica. Lo tengo muy claro porque política sin ética es politiquería. Dicho esto, es evidente que Mónica García está sufriendo un acoso mediático por parte de medios de ultraderecha. Son los mismos que acosaron a los hijos de Irene Montero y Pablo Iglesias. Sobran las calificaciones.

Hace algunos meses se llegó a plantear una candidatura de unidad en la izquierda madrileña al estilo ‘Sumar’. Finalmente concurrirán a las elecciones manteniendo las siglas de Unidas Podemos. ¿No cree que esta fórmula divide el voto progresista y termina por restar escaños a la izquierda en la Asamblea?

Nosotros hemos querido sumar en la Comunidad de Madrid y, de hecho, lo hemos hecho con Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde. Uno de mis objetivos cuando las bases del partido me eligieron para ser candidata fue precisamente ese compromiso con la unidad y con sumar. Lamento profundamente que Más Madrid no haya querido sumarse y me consta que hay mucha gente en el partido decepcionada con esta decisión.

Me gustaría preguntarle también por las líneas maestras de su programa electoral.

Estamos todavía con la elaboración programática, porque además queremos hacerlo en conjunto con la sociedad civil, con las organizaciones, con los sindicatos… Entendemos que la confluencia unitaria que estamos creando desde las fuerzas políticas no tiene que ser solo entre los partidos, sino también con la gente que lleva muchísimos años construyendo un proyecto de acción alternativa al Partido Popular. Yo misma vengo de la sociedad civil, me considero también sociedad civil y creo que ese diálogo y esa cooperación son imprescindibles.

“La política del PP en materia de vivienda es la nada”

Presentaremos el programa a lo largo del mes de abril, pero podemos avanzar algunos de los ejes principales. El principal problema que tienen los madrileños es el precio de la vivienda. A este respecto tenemos una serie de propuestas muy concretas que pasan por garantizar que los precios bajen. La principal es la creación de una inmobiliaria pública madrileña. Con ella, queremos incentivar a que todos esos pequeños caseros que tienen la buena voluntad de poner sus viviendas en alquiler puedan hacerlo con seguridad y garantías. A su vez, esto permitirá que bajen los precios de los alquileres. Sobre todo teniendo en cuenta que la política del Partido Popular en materia de vivienda es la nada. Lo resume bien su promesa de construcción de hasta 25.000 viviendas que, a fecha de hoy, se mantiene a cero.

Esta inmobiliaria pública vendría acompañada de una ‘tasa Blackstone’, para que todos esos caseros que especulen con un derecho fundamental como es la vivienda y hagan de ella un negocio paguen un impuesto.

Pensamos también que la proliferación de los pisos turísticos es una de las principales amenazas que tenemos a día de hoy en la región y, especialmente, en la ciudad de Madrid. Deben ser los vecinos los que tengan la capacidad de limitar el establecimiento de esas viviendas turísticas que están arrasando los centros de las ciudades.

Finalmente, creemos que a Madrid se puede venir a invertir y se puede venir a trabajar, pero se debe dejar de venir a especular, que es la propuesta del Gobierno de la señora Ayuso. Por eso proponemos prohibir la compra de vivienda por parte de extranjeros no residentes, al igual que hemos planteado en Baleares y Canarias y tal y como están haciendo ya diversos países de nuestro entorno.

En la actualidad, la región vive un clima de cierta tensión sociopolítica motivado por los distintos conflictos laborales en ciernes, sobre todo en el ámbito sanitario. ¿Cómo valora Unidas Podemos los acuerdos alcanzados en las últimas semanas? ¿Cree que estos resolverán el problema de fondo en la sanidad pública madrileña?

Respeto mucho la decisión del sindicato AMYTS de desconvocar la huelga. Creo que es perfectamente comprensible. No obstante, también creo que la reivindicación que está sobre la mesa va más allá de las mejoras salariales de los médicos. Es una reinvindicación en pos de un Gobierno que apueste por la Sanidad Pública y no por desmantelarla. Cabe recordar que el 40 por ciento de los madrileños tienen un seguro médico privado y estoy convencida de que no es una decisión voluntaria, no es una decisión libre, sino que es una decisión a la que prácticamente te obligan aquellos que dicen amar la libertad.

«Necesitamos una presidenta que no sea comercial del grupo Quirón»

Un Gobierno que crea y defienda la Sanidad Pública debe aumentar la inversión de forma inmediata, hasta un 25 por ciento en Atención Primaria. A partir de ahí, se trata de entender que el problema de la sanidad sigue existiendo: sigue habiendo centros de salud sin médicos, sigue habiendo listas de espera con hasta 900.000 madrileños, sigue habiendo padres y madres como yo, que, cada vez que pedimos una cita para el pediatra, nos encontramos con que nos la dan para dentro de diez o 15 días. Revertir todo esto pasa por un cambio de Gobierno y por tener una presidenta que no sea una comercial del grupo Quirón.

En las últimas semanas ha levantado gran revuelo mediático la situación en la residencia de mayores Francisco de Vitoria, en Alcalá de Henares. A este respecto, le hemos visto mostrar una coliflor podrida en el pleno de la Asamblea de Madrid. ¿Qué debería hacer el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso?

“El Gobierno soberbio de Ayuso es también el Gobierno del maltrato”

El Gobierno de Ayuso, además de soberbio, es también el Gobierno del maltrato porque maltrata a los mayores que viven en residencias. Lo vimos durante la pandemia con esas 7.291 personas mayores que fallecieron a consecuencia de los protocolos de la vergüenza, y lo seguimos viendo ahora. No se trata solamente de una anécdota o de algo temporal. Las residencias de la región continúan funcionando mal, tanto las que están en manos de fondos de inversión, como, y esto es aún más preocupante, las que pertenecen a la Comunidad de Madrid, que están dando comida podrida a nuestros mayores. En la Francisco de Vitoria se ha registrado también un brote de legionela. Por eso hemos acudido a la Fiscalía, que ya se encuentra investigando la situación. Me parece escandaloso que los familiares de los residentes tengan que acudir a la prensa para ver si así comienzan a tratarles bien. De ahí que hayamos decidido recuperar la Ley de Residencias que ya propusimos en 2017. La pondremos en marcha una vez se inaugure el primer Gobierno de coalición progresista. El objetivo es que las residencias sean hogares donde se cuide a nuestros mayores.

Hay que recordar, además, que la verdad salió a la luz el pasado jueves cuando declararon ante el juez, en calidad de testigos, Carlos Mur y Alberto Reyero. Ambos aseguraron que esos protocolos existían y que todos los altos cargos de la Comunidad estaban al tanto. Esto incluye, por supuesto, a la presidenta, que es la máxima responsable. La prueba del algodón es que se han negado sistemáticamente a abrir una comisión de investigación, tal y como reclaman los familiares de las víctimas. Hay que conocer la verdad, reparar el daño y hacer justicia sobre una crueldad tan escandalosa como la que tuvo lugar en las residencias madrileñas durante la pandemia.

Alejandra Jacinto posa durante la entrevista en la redacción de Madridiario (Foto: Chema Barroso)

Alejandra Jacinto posa durante la entrevista en la redacción de Madridiario (Foto: Chema Barroso)

¿Cuál es la propuesta educativa de Unidas Podemos en materia educativa?

Planteamos algo muy sencillo y de sentido común: la libertad educativa pasa por poder elegir la escuela pública y la educación pública. Pero, para ello, resulta necesario garantizar suficientes plazas en las escuelas y centros públicos y, al mismo tiempo, garantizar que haya escuelas y centros públicos en toda la región.

Hemos visto como los vecinos de Valdebebas o del Ensanche de Vallecas, después de meses y meses de reivindicaciones por un instituto público, se encuentran con que la propuesta de la señora Ayuso a sus demandas pasa por el sector privado. La libertad de Ayuso se reduce así a elegir entre privada y concertada, sin dar opción a aquellos padres y madres que desean acudir a la pública. Mi propia hija empieza el colegio el próximo curso y continúo buscando centro educativo. En todos los público me dicen que hay un montón de alumnos y alumnas que se quedan sin plaza cada año. No es tolerable porque cercena la libertad de elección de las familias.

También creemos que el comedor escolar debe ser gratuito porque hay muchas familias que no tienen capacidad económica para hacer frente a su coste. Esto pasa decididamente por la educación pública y no por regalar parcelas de suelo público a empresas para la construcción de centros privados o concertados.

¿Y en materia fiscal?

“No puede ser que Madrid sea una guarida fiscal para ultraricos”

Planteamos que la política fiscal de la Comunidad de Madrid sea justa. Somos conscientes de que hablar de impuestos no es algo que guste demasiado a la gente, pero significa garantizar que haya pediatras en los centros de salud, plazas en la escuela pública infantil… En definitiva, que tengamos servicios públicos. Para que la política fiscal madrileña sea justa es necesario un cambio de Gobierno. Mientras la señora Ayuso plantea sistemáticamente regalos fiscales a los que más tienen, nuestra receta es sencilla: quien más tenga, debe pagar más. Es lo mismo que planteamos con el Gobierno de coalición nacional con el impuesto de solidaridad. Además, esto permitiría rebajar impuestos a todas aquellas personas que atraviesan dificultades económicas, a las pymes, a los autónomos, a los trabajadores y las trabajadoras. No puede ser que Madrid sea una guarida fiscal para ultraricos.

El pasado martes, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, refrendaba su intención de reformar la Ley Trans regional en la próxima legislatura. ¿Qué le parece esta decisión?

“Ayuso es la mejor candidata de Vox”

Ayuso es la mejor candidata de Vox y asuntos como este lo demuestran. Si han tenido algún problema tanto la Ley Trans como la Ley LGTBI de la Comunidad de Madrid, dos leyes que, por cierto, se aprobaron en su momento con los votos del Partido Popular, es que no se han desarrollado completamente. Plantear este debate, ya sea su derogación o su simple modificación, es echarse en los brazos de Vox y demostrar que son tránsfobos.

Afirma que Ayuso se lanza a los brazos de Vox. Sin embargo, lo cierto es que en los últimos meses hemos visto repetidos desencuentros entre la presidenta y Rocío Monasterio…

Ayuso y Monasterio son como Pimpinela. No nos creemos nada. Siempre que han tenido que pactar, lo han hecho. El único motivo de no haber presentado unos presupuestos conjuntos fue la incapacidad y la soberbia de ambas para ponerse de acuerdo en cuestiones fundamentales para los madrileños, evitando así que haya recursos para hacer políticas en la Comunidad de Madrid. Su sectarismo se ha impuesto incluso al bien común.

Insisto. No nos creemos nada. Cuando la señora Ayuso ha querido, se ha lanzado a los brazos de Vox sin miramientos ni complejos. Entendemos que existen estrategias electorales y que intentan quitarse el voto los unos a los otros, pero a estas alturas ya no engañan a naie. Afortunadamente, ni siquiera habrá opción a un Gobierno de derechas porque tras las elecciones va a gobernar la izquierda.

Finalmente, ¿qué balance hace de una legislatura corta pero tan intensa como esta?

Soy una abogada que viene de la sociedad civil y la defensa del derecho a la vivienda. Llevo relativamente poco tiempo en política institucional y si saco alguna reflexión de estos dos años es que hay que acercar la política a la ciudadanía y que uno de los principales problemas que tenemos a día de hoy es esa desafección que tienen muchos ciudadanos con la política, con todo lo que sucede dentro de la Cámara. Muchas veces, la forma de actuar en la Asamblea se ha parecido más a un circo que a un lugar donde se hace política y donde se debate sobre ideas. Por supuesto con confrontación, porque defender determinadas ideas y transformaciones sociales implica mover ciertas sillas y que haya conflicto dialéctico. Creo en la necesidad de revertir esa desafección ciudadana por la política y, para ello, es necesaria que la ética, la honestidad y el bien común primen por encima de los intereses partidistas e individuales.

 

Fuente: https://www.madridiario.es/